<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
  <channel>
    <title>Hêraia</title>
    <description>El Blog de Hêraia es una producción editorial sobre marketing y diseño, enfocada en accesorios de moda de lujo.</description>
    <link>https://www.heraia.com.ar/</link>
    <atom:link href="https://www.heraia.com.ar/blog/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title>El arte del corporate gifting</title>
      <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 16:22:08 -0700</pubDate>
      <link>https://www.heraia.com.ar/blog/el-arte-del-corporate-gifting</link>
      <guid>https://www.heraia.com.ar/blog/el-arte-del-corporate-gifting</guid>
      <description>&lt;p style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;Hay una escena que se repite en las oficinas de toda empresa con cierto nivel de facturación: llega fin de año, alguien del área de marketing o de administración pregunta "¿Hay que regalar algo, qué compramos?", y la respuesta suele ser alguna combinación de agenda, una caja de vinos o kit de playa. El ritual se cumple. Las cajas salen. Y al otro lado, los destinatarios abren el paquete con la misma expresión que reservan para el regalo que no saben dónde poner.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;Eso no es corporate gifting. Es gasto disfrazado de gesto.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;El corporate gifting bien ejecutado no es buscar un regalo. Es una herramienta de construcción de relaciones que tiene métricas, tiene estrategia y tiene una lógica de marca que, cuando funciona, genera resultados medibles. Y cuando no funciona —cuando es genérico, impersonal o directamente mal ejecutado— dice algo sobre la empresa justo entre los mas cercanos a ella, los stakeholders.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;&lt;strong&gt;Por qué las empresas regalan: las tres lógicas que coexisten&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;No todas las empresas regalan por las mismas razones, y confundir esas razones es el primer error de diseño estratégico que puede cometerse en un programa de gifting.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;&lt;strong&gt;La primera lógica es la de la reciprocidad.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;Es la más antigua y la más básica: el regalo como lenguaje de vínculo. Cuando una empresa le regala algo a un cliente, activa un mecanismo psicológico profundamente humano —la deuda de gratitud, el reconocimiento del otro— que predispone positivamente a la continuidad de la relación. No es manipulación: es cultura. Los regalos como rituales...&lt;a href=https://www.heraia.com.ar/blog/el-arte-del-corporate-gifting&gt;Read More&lt;/a&gt;</description>
    </item>
    <item>
      <title>El court como pasarela</title>
      <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 13:01:13 -0700</pubDate>
      <link>https://www.heraia.com.ar/blog/el-court-como-pasarela</link>
      <guid>https://www.heraia.com.ar/blog/el-court-como-pasarela</guid>
      <description>&lt;p style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;Hay una confusión que se repite con llamativa frecuencia en las conversaciones sobre moda deportiva: la de identificar elegancia con precio. Como si la elegancia fuera una propiedad que se compra por metro cuadrado o por gramo de tela, y no algo que tiene que ver, más bien, con coherencia, proporción, actitud y contexto. El tenis —ese deporte que nació en los jardines de la aristocracia inglesa y terminó en los estadios de todo el mundo— ofrece algunos de los casos más instructivos para desmontar ese malentendido. Y lo hace con nombres propios.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;&lt;strong&gt;Dos maneras de entender el glamour: Sharapova vs. Williams&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;A principios de los años 2000, el circuito femenino de tenis presentaba una polaridad visual que ningún director de arte podría haber diseñado mejor si lo hubiera intentado. Por un lado, Anna Kournikova y Maria Sharapova: rubias, altas, con contratos de imagen con marcas globales y una presencia en los medios que multiplicaba con creces su impacto dentro de la cancha. Por el otro, Venus y Serena Williams: afro, poderosas, absolutamente dominantes en el juego, y con una estética en la cancha que rompía todos los códigos del tenis tradicional.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;Kournikova favorecía conjuntos cortos, ajustados, con cortes. Sharapova, en cambio, diseñaba sus propios uniformes incorporando elementos del vestuario masculino y cristales Swarovski. Las hermanas Williams inauguraron una era de outfits extravagantes que exigían atención en la cancha: vestidos de encaje rojo y negro, brillantes, cortes reveladores. &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="color: #160f03;"&gt;&lt;a style="color: #160f03;" href="https://www.les100ciels.com/blogs/les-100-ciels-blog/a-history-of-tennis-fashion" data-type="" target="_blank"&gt;Ahora b&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span...&lt;a href=https://www.heraia.com.ar/blog/el-court-como-pasarela&gt;Read More&lt;/a&gt;</description>
    </item>
    <item>
      <title>Colaboraciones que funcionan</title>
      <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 13:56:15 -0700</pubDate>
      <link>https://www.heraia.com.ar/blog/colaboraciones-que-funcionan</link>
      <guid>https://www.heraia.com.ar/blog/colaboraciones-que-funcionan</guid>
      <description>&lt;p&gt;&lt;span style="display: inline-block"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" font-claude-response-body break-words whitespace-normal leading-[1.7]" style="font-size: inherit;"&gt;Hay una palabra que se repite en los boardrooms de las grandes maisons con una frecuencia que hace diez años hubiera resultado escandalosa: c&lt;em&gt;ollab.&lt;/em&gt; La misma lógica informal que impulsó a Supreme a poner su logo en una palanca de frenos de bicicleta está hoy sentada en la mesa de directorio de Dior, Gucci y Balenciaga. Y lejos de diluir el valor de las marcas, en la mayoría de los casos lo multiplicó.&lt;/p&gt;&lt;p class=" font-claude-response-body break-words whitespace-normal leading-[1.7]" style="font-size: inherit;"&gt;Pero no todas las colaboraciones funcionan igual. Ni todas sirven para lo mismo. Entender la diferencia entre una asociación que construye capital de marca y una que solo genera ruido es, hoy, una de las competencias más críticas que puede tener un director de marketing en el sector del lujo y del premium.&lt;/p&gt;&lt;p class=" text-text-100 mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" style="font-size: inherit;"&gt;El problema de fondo: el lujo necesita nuevos públicos sin perder a los existentes&lt;/p&gt;&lt;h2 class=" font-claude-response-body break-words whitespace-normal leading-[1.7]" style="font-size: inherit;"&gt;Durante décadas, la industria del lujo operó bajo una premisa clara: la distancia genera deseo. Cuanto más inaccesible la marca —en precio, en distribución, en comunicación—, más poderosa la aspiración. Hermès con sus listas de espera. Chanel con su política de ventas sin e-commerce durante años. Rolex con su red de distribuidores controlada al milímetro.&lt;/h2&gt;&lt;p class=" font-claude-response-body break-words whitespace-normal leading-[1.7]" style="font-size: inherit;"&gt;Esa lógica funcionó brillantemente para las generaciones que construyeron las fortunas del siglo XX. Pero los consumidores de alto poder adquisitivo que hoy tienen entre veinticinco y cuarenta años crecieron con otra lengua materna: la de...&lt;a href=https://www.heraia.com.ar/blog/colaboraciones-que-funcionan&gt;Read More&lt;/a&gt;</description>
    </item>
    <item>
      <title>Hermès. De los carruajes a los pañuelos de seda</title>
      <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 12:54:06 -0700</pubDate>
      <link>https://www.heraia.com.ar/blog/hermes-de-los-carruajes-a-los-panuelos-de-seda</link>
      <guid>https://www.heraia.com.ar/blog/hermes-de-los-carruajes-a-los-panuelos-de-seda</guid>
      <description>&lt;p style="font-size: 20px;"&gt;Hay pocas marcas en el mundo capaces de sobrevivir casi dos siglos sin perder coherencia.&lt;br&gt;Hermès es una de ellas. Su historia no es solo la historia de una empresa francesa que fabrica objetos costosos: es el relato de una familia que entendió, antes que nadie, que el lujo no se construye con precios sino con cultura. Y en el centro de esa cultura, desde hace décadas, hay un cuadrado de seda de noventa por noventa centímetros que condensa todo lo que la marca es.&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El jinete como origen: París, 1837&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: 12pt;"&gt;Thierry Hermès no nació francés. Llegó a París desde Krefeld, en Alemania, a principios&lt;br&gt;del siglo XIX, y en 1837 abrió un taller en el barrio Le Grands Boulevards&lt;br&gt;dedicado a fabricar arreos y guarniciones para caballos. Sus clientes eran los&lt;br&gt;nobles y militares europeos que necesitaban equipamiento de la más alta calidad&lt;br&gt;para sus monturas. El trabajo era artesanal, preciso, sin concesiones. La&lt;br&gt;reputación llegó rápido: en 1855, Thierry ganó el primer premio en la&lt;br&gt;Exposición Universal de París, y en 1867 repitió el galardón.&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: 12pt;"&gt;Pero el mundo estaba cambiando. El automóvil iba a reemplazar al caballo como símbolo&lt;br&gt;de estatus, y una empresa de guarniciones necesitaba reinventarse o morir. La&lt;br&gt;decisión estratégica que tomó la segunda generación —encabezada por&lt;br&gt;Charles-Émile Hermès— fue de una inteligencia extraordinaria: no abandonaron la&lt;br&gt;artesanía, la trasladaron. Si antes cosían sillas de montar, ahora cosían&lt;br&gt;bolsos, cinturones, guantes y accesorios de cuero con el mismo nivel de&lt;br&gt;exigencia técnica. El cliente cambiaba de vehículo, no de necesidad de calidad.&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;strong&gt;El salto&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;al pañuelo de seda: los años 30 y el nacimiento del carré&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: 12pt;"&gt;En 1929, Robert...&lt;a href=https://www.heraia.com.ar/blog/hermes-de-los-carruajes-a-los-panuelos-de-seda&gt;Read More&lt;/a&gt;</description>
    </item>
    <item>
      <title>Millennials, Gen X y lujo</title>
      <pubDate>Sat, 28 Mar 2026 14:19:06 -0700</pubDate>
      <link>https://www.heraia.com.ar/blog/millennials-gen-x-y-lujo</link>
      <guid>https://www.heraia.com.ar/blog/millennials-gen-x-y-lujo</guid>
      <description>&lt;p style="font-size: inherit;"&gt;&lt;strong&gt;Millenials (28–45 años hoy)&lt;/strong&gt;&lt;br&gt;Subgeneración&lt;span style="color: #444444;"&gt; Y “temprana o xennials” → nacidos aprox. 1980–1989 (hoy 36–45) &lt;/span&gt;&lt;br&gt;Subg&lt;span style="color: #444444;"&gt;eneración Y “tardía o core” → nacidos aprox. 1990–1997 (hoy 28–35)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: inherit;"&gt;Para los millennials, el lujo ya no es ostentación, pero sí sigue siendo una señal. No compran para mostrar status económico, compran para comunicar valores.&lt;br&gt;El accesorio de lujo es:&lt;br&gt;-Una extensión de identidad&lt;br&gt;-Una posición cultural&lt;br&gt;-Una forma de decir “yo no consumo cualquier cosa”&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: inherit;"&gt;Qué rechazan:&lt;br&gt;-Logos grandes&lt;br&gt;-Lujo aspiracional vacío&lt;br&gt;-Fast fashion premium falso&lt;br&gt;-Marcas sin relato ni propósito&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: inherit;"&gt;No confían en:&lt;br&gt;Tradición sin actualización&lt;br&gt;Herencia que no explica por qué importa hoy&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: inherit;"&gt;Qué valoran&lt;br&gt; -Autoría (quién diseñó, por qué)&lt;br&gt;-Storytelling real (no inventado)&lt;br&gt;-Ediciones limitadas con sentido&lt;br&gt;-Sostenibilidad creíble&lt;br&gt;-Colaboración (co-creación, comunidad, clubes, eventos)&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: inherit;"&gt;El mensaje clave:&lt;br&gt;-El lujo no es poseer, es pertenecer. &lt;br&gt;-No es moda, es significado.&lt;br&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: inherit;"&gt;Activadores:&lt;br&gt;-Manifiesto fuerte &lt;br&gt;-Procesos visibles&lt;br&gt;-Historias de origen&lt;br&gt;-Colaboración con instituciones / clubes / eventos culturales&lt;br&gt;-Piezas que se expliquen solas&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: inherit;"&gt;&lt;strong&gt;Generación X (44–59 años hoy)&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=" MsoNormal" style="font-size: inherit;"&gt;Para la Generación X, el lujo sigue siendo calidad, pero ya no compra por marca, sino por criterio.&lt;br&gt;El accesorio de lujo es:&lt;br&gt; -Una decisión racional con carga emocional&lt;br&gt;-Una inversión estética&lt;br&gt;-Un objeto...&lt;a href=https://www.heraia.com.ar/blog/millennials-gen-x-y-lujo&gt;Read More&lt;/a&gt;</description>
    </item>
  </channel>
</rss>
